Rodrigo y Gabriela es un dúo que debe escucharse y verse en vivo, como lo confirmamos anoche en El Plaza Condesa. Es impresionante observar sus manos sobre las guitarras. Las de Gabriela, en particular, se envuelven en un impresionante baile con su instrumento. Cuando alcanzan clímaxes musicales, las manos prácticamente desaparecen en eufóricos movimientos y se funden con las guitarras, que son utilizadas como instrumentos de cuerda y también de percusión. Anoche, cada sonido reverberó en el foro, donde el público recibió las melodías con sonrisas y gratitud.
No son buenos con las palabras: su idioma es la música y ellos pisan el escenario para hablar a través de ella. Y vaya conversación generaron ayer.
Definitivamente, un concierto de Rodrigo y Gabriela es una experiencia única. Me dejan con pocas palabras… Par de talentosísimos mexicanos.
